• Log in with Facebook Log in with Twitter Log In with Google      Sign In    
  • Create Account
  LongeCity
              Advocacy & Research for Unlimited Lifespans


Adverts help to support the work of this non-profit organisation. To go ad-free join as a Member.


Photo

Venezuelan Transhumanist Assoc :: Santiago Ochoa


  • Please log in to reply
No replies to this topic

#1 Bruce Klein

  • Guardian Founder
  • 8,748 posts
  • 222
  • Location:United States

Posted 26 May 2003 - 06:13 PM


English Version: http://www.imminst.o...=88&t=1115&st=0


Santiago Ochoa, cofundador de la Asociación Transhumanista Venezolana (ATV: http://www.transhumanismo.org), ha concedido una especial entrevista al ImmInst.org. La entrevista de Ochoa podría ayudar al lector a entender mejor la transición que ocurre cuando se va de una creencia teísta a una visión totalmente Transhumanista.

ImmInst: ¿Qué aspectos de tu vida hicieron que empezaras a pensar acerca de la posibilidad de la inmortalidad y del transhumanismo? ¿Sientes que esto se debió, principalmente, a influencias externas o fue algo dentro de ti que te atrajo a esta idea?

Ochoa: Hasta aproximadamente los 22 años de edad yo era muy Católico. Iba a misa los domingos y rezaba todas las noches, pero sentía que algo no estaba bien con la idea de creer que mi religión era la correcta y que todas las demás creencias estaban equivocadas. Esto no tenía sentido. Me parecía muy etnocentrista y discriminatorio.

En 1990 comencé mis estudios de Psicología en la Universidad Carleton de Ottawa, y tomé cursos en Psicología Cognitiva, Biopsicología, Antropología Física, Computación, Lógica Formal, Psicología de la Religión y otras ciencias sociales. Esto me dio a entender que la ciencia daba respuestas más razonables a mis interrogantes que todas esas religiones contradictorias. La respuesta, para mí, fue que todas las religiones son creadas por el deseo de la mente de buscarle una explicación a lo que no puede comprender.

Al principio me volví agnóstico y finalmente, a medida que leía más, empecé a tener "fe" en la no-existencia de dios. Y digo "fe" puesto que no hay manera de saber a ciencia cierta que dios no existe, yo sólo lo creo así. También tengo fe en la posibilidad de comprender y explicar todo sin necesidad de un ser superior. Nosotros lo podemos hacer y esto me hace sentir bien.

Al estudiar Psicología Cognitiva me di cuenta del parecido que hay entre la manera en que el cerebro y las computadoras trabajan, por lo que me empecé a interesar en la Inteligencia Artificial (IA). Desafortunadamente tuve que mudarme a Austria y la única universidad en inglés que había era Webster, una filial de la de St. Louis, Missouri. No ofrecían una carrera en Psicología, por lo que decidí estudiar Computación, que era lo único relacionado con la IA.

Una vez graduado, comencé a trabajar como Administrador de Sistemas en la misma Universidad Webster, y después me mudé a Caracas, donde conseguí un trabajo similar en la compañía Mercedes-Benz Venezuela. A pesar de no estar trabajando en un área relacionada con la Psicología Cognitiva o la IA, seguí leyendo sobre el tema y buscando información en Internet. Leí dos libros en 1998, "Mind Children" ("Hijos de la Mente") y "Beyond Humanity" ("Más Allá de la Humanidad"), y me di cuenta de que ésta era exactamente la manera que yo sentía iba a ser el futuro, por lo que comencé a buscar información relacionada en Internet y encontré el Instituto de la Singularidad, el Instituto Extropiano, la Asociación Transhumanista Mundial y, finalmente, el Instituto de la Inmortalidad.

Podemos decir, entonces, que la fuerza interna que me hizo pensar acerca de la inmortalidad y el transhumanismo vino de mi deseo de buscar una explicación más lógica de la vida que lo que me habían enseñado de niño, pero el haber estudiado Psicología y la búsqueda de información en Internet fue el factor externo que lo hizo posible.

Es interesante notar que mi hermano y mis tres hermanas todavía son Católicos y creen en dios, mientras que tengo dos primos que han vivido en Caracas todas sus vidas pero estudiaron Física Pura e Ingeniería de Sistemas, y están más interesados en el Transhumanismo y se consideran no-religiosos. Parece que estudiar ciencias tiene mucho que ver.

ImmInst: Algunas personas que se consideran transhumanistas e inmortalistas también tienen creencias religiosas. Esto puede ser para mantener las opciones abiertas, activamente creyendo en Dios y en la religión en caso de que algo malo les suceda y pasivamente esperando a ver qué tecnologías para extender la vida se desarrollan en el futuro.

Cuando comenzaste a cambiar tu manera de pensar con respecto a la religión, ¿hubo algún momento en que le tuviste miedo a la muerte o fue la transición más sutil? Además, ¿qué pasos prácticos estás tomando para extender y preservar tu vida? Y, ¿tu familia participa?

Ochoa: Al principio, cuando era agnóstico, siempre pensé, en el fondo de mi mente, que había un dios observando y, de vez en cuando, hasta le pedía favores y perdón. Esto es lo que los católicos llaman temor a dios. Pero durante este tiempo, no le temía mucho a la muerte. Nunca lo había pensado pero, a medida que maduraba y me iba convirtiendo en ateo, empecé a temerle a volar en avión y empecé a cuidar más de mi salud. Yo no relacionaba esto con mis creencias religiosas pues la mayoría de las personas se preocupan más por la muerte a medida que se hacen más viejas. Ahora que lo mencionas, podría ser que, a medida que la gente madura, empieza a temer que, a lo mejor, no hay nada después de la muerte y, aunque todavía crean en dios y se consideren religiosos, en el fondo de sus mentes no están tan seguros.

Quiero aclarar que yo le temo a la muerte porque aprecio más el estar vivo y tengo curiosidad de saber cómo será el futuro, pero no me importaría morir por una buena causa como defender a mi familia o evitar la muerte de otras personas.

Con relación a lo que hago para preservar y extender mi vida, bueno, yo no tomo ninguna bebida alcohólica (quizá beber un poquito sea más saludable, pero no me gusta), no fumo y trato de alejarme de los que lo hacen, trato de no comer carne más de una vez a la semana, hago un poco de ejercicios (no tanto como cuando era más joven pues ya no tengo tanto tiempo libre), mantengo un peso saludable, tomo 500g de vitamina C todos los días (antes tomaba multivitamínico pero ahora están muy caros aquí en Venezuela), siempre uso mi cinturón de seguridad y no tomo riesgos innecesarios.

Por cierto, mi hermano y tres hermanas hacen lo mismo que yo a pesar de no ser inmortalistas. Quizá lo sean pero no lo quieren admitir todavía. Mis tres hermanas son vegetarianas porque defienden los derechos de los animales y lo consideran más saludable, aunque admiten que un poquito de carne una vez a la semana podría ser más saludable. Mi esposa trata de mantenerse sana pero no le preocupa tanto. Ella bebe los fines de semana, casi nunca se pone el cinturón de seguridad y no le teme tanto a la muerte, pero no fuma (no estaría con ella si lo hiciera) y trata de comer saludable.



ImmInst: ¿Podrías extrapolar tu visión de cómo ves la transición de humano a transhumano... una línea de tiempo, y algunos de sus aspectos técnicos? Por ejemplo, ¿piensas que necesitaremos una nanotecnología funcional o sólo inteligencia artificial para tener las herramientas que nos permitan tomar el siguiente paso?

Además, ¿cuál es tu interpretación acerca de la posible Singularidad? ¿Ves una transición en décadas o sucederá en un período corto, digamos unas semanas, una vez que consigamos tecnología con inteligencia superior a la humana?

Ochoa: De algún modo ya somos transhumanos puesto que usamos la tecnología para mejorar nuestra salud y extender nuestras habilidades. Este proceso ha sido exponencial y es por eso que empezamos a notarlo tan súbitamente en las últimas décadas. Los avances de los últimos cinco años, y las proyecciones para los próximos diez, son tan grandes comparadas con las generaciones anteriores, que es ahora que nos estamos dando cuenta de que hay una gran posibilidad de convertirnos en posthumanos en sólo unas cuantas décadas.

Pienso que la nanotecnología y la ingeniería genética se combinarán en los próximos 10 años de manera de curar nuestros cuerpos biológicos, curar el cáncer, reparar nuestro sistema inmunológico y daños genéticos y degenerativos, y otras reparaciones biológicas similares. La inteligencia artificial y la robótica, al mismo tiempo, se usarán para mejorar las habilidades de los lisiados pero no todavía para mejorar nuestros cuerpos, quizá sólo para crear mejores interfaces con las máquinas a través de conexiones neuronales inalámbricas. Veremos algunos robots en trabajos básicos de seguridad y en tareas domésticas.

Dentro de 10 a 20 años empezaremos a ver algunos aditamentos útiles para el cuerpo humano y verdaderos ciberorganismos. Estos usarán tecnologías similares a las mencionadas arriba pero mejoradas de tal forma que ya no será considerado un riesgo probarlas en cuerpos sanos. La nanotecnología y la bioingeniería mejorarán nuestro sistema inmunológico de manera de prevenir las enfermedades, no sólo curarlas. Vigilaremos nuestras células para prevenir el cáncer y cualquier enfermedad degenerativa, e inclusive para reparar los daños causados por el envejecimiento. Pienso que en 20 años seremos biológicamente inmortales mientras no tengamos algún accidente que nos cause la muerte. La inteligencia artificial y la robótica mejorarán nuestra visión y audición, podremos tener aditamentos para el cerebro que mejoren nuestra memoria, nuestras habilidades matemáticas, tendremos interfaces mejoradas para bajar información directamente al cerebro y poder aprender nuevas destrezas.

Remplazar partes de nuestro cuerpo con mejoras robóticas será posible, pero pienso que pocos querrán deshacerse de una parte biológica sin haberla perdido de forma accidental. Quien sabe, quizá algunos lo hagan una vez que vean lo bien que funcionan en los que ya las tienen. Los robots serán casi tan habilidosos como los humanos con relación a trabajos que no requieran talentos intelectuales demasiado avanzados.

Dentro de 20 a 30 años es cuando veremos cerebros artificiales con habilidades parecidas y hasta superiores a las de los cerebros biológicos. Los aditamentos serán tan buenos que pocos lo pensarán dos veces para usarlos. Ya no tendremos necesidad de mejorar o reparar nuestros remanentes biológicos pues seremos capaces de remplazarlos con mejores partes artificiales. La nanotecnología se orientará hacia la mejora de los aditamentos y para revivir a los que se encuentran en suspensión criónica. La comunicación inalámbrica entre nuestros cerebros y la web se hará a tan altas velocidades y con acceso inmediato a toda la información que sentiremos que es parte de nuestro propio cerebro. No habrá necesidad de hablar, leer o escribir en la forma tradicional ya que la comunicación inalámbrica directa será más eficiente.

En este momento es cuando ocurrirá la singularidad. Una vez que lleguemos a este punto, estimo que la IA se duplicará cada seis meses o hasta menos, pero no nos importará ya que nuestros cerebros mejorados se mantendrán a la par de los cerebros artificiales. Los robots se harán más inteligentes que los humanos originales/biológicos pero la mayoría de los humanos mejorados serán tan capaces, e inclusive más capaces, que estos robots. La investigación en IA y robótica ya no estará tan interesada en mejorar a los robots como en incrementar la capacidad de los transhumanos. Inclusive si lo estuvieran, no podrían ser mejores que los aditamentos, si acaso iguales, pues utilizarían la misma tecnología.

Dentro de 30 a 40 años ya no notaremos la diferencia entre un robot y un transhumano, lo cual ya no seremos, pues habremos alcanzado el estado posthumano al perder todos nuestros remanentes biológicos.

ImmInst: ¿Podrías hablarnos de tus actividades y participación dentro de la Asociación Transhumanista Venezolana (ATV: http://www.transhumanismo.org)? ¿Qué te impulsó a comenzar la organización y qué planes tienen para el futuro?

Ochoa: En este momento la ATV está dedicada a difundir el Transhumanismo entre los venezolanos. Estamos teniendo una reunión mensual adonde invitamos a miembros potenciales o a cualquier persona que muestre algún interés en el tema o en las tecnologías relacionadas. Nos prestamos libros para ser leídos y discutidos en la siguiente reunión. Estamos en el proceso de crear nuestros estatutos de manera de poder convertirnos en un capítulo de la WTA. También estamos en busca de mejoras para nuestra página web, para que sea más fácil para los venezolanos informarse.

A cada oportunidad que se me presenta le explico el tema, de una manera muy sutil, a mis amigos, compañeros de trabajo y a cualquier persona que conozco. Les hablo de las tecnologías, de lo rápido que avanzan, y otros temas no muy radicales. Si muestran interés, continuo con temas más profundos como cómo convertirnos en ciberorganismos, inmortales y posthumanos y, finalmente, si todavía están interesados, les pregunto si quisieran formar parte de la ATV. Les explico que el transhumanismo es sólo la posibilidad de usar todas estas tecnologías para mejorar la condición humana y que la ATV es sólo un grupo de discusión donde podemos aprender sobre cómo usar estas tecnologías para mejorar la vida en Venezuela y Latinoamérica.

Cuando empecé a leer en Internet acerca de todas las tendencias transhumanistas (singularitarios, extropianos, inmortalistas) y me di cuenta de que todos se consideran transhumanistas, decidí poner más énfasis en la WTA, especialmente cuando vi que están creando capítulos en diferentes ciudades y países del mundo. Si iba a traer el transhumanismo a Venezuela, tenía que incluir todas las tendencias, y qué mejor manera que creando un capítulo de la WTA.

Me hice miembro de la WTA, diseñé un borrador para mi página web y contacté al secretario de la WTA, James Hughes, le envié la página y le dije que estaba interesado en crear un capítulo venezolano. Él me dijo que había otro venezolano, José Luis Cordeiro, quien era un transhumanista activo y también estaba interesado en crear un capítulo venezolano. De repente, un tercer venezolano, Amílcar Ortega, nos contactó a través de Internet y dijo que también estaba interesado. En febrero decidimos tener nuestra primera reunión e invitamos a algunos amigos pero sólo fuimos cuatro. Para la segunda reunión ya éramos 14 miembros y diez pudieron asistir.

Espero que enseñando a los venezolanos acerca de la posibilidad de un futuro posthumano estemos mejor preparados cuando llegue el momento y, a medida que el mundo se globaliza, podremos inclusive contribuir con el desarrollo de las tecnologías y el conocimiento requerido. Involucrando a los países en vías de desarrollo estamos asegurando que la tecnología sea usada para mejorar las condiciones de vida en todo el planeta, erradicando la pobreza y dándole igualdad de oportunidades a todos, no sólo a unos cuantos.

Santiago Ochoa
Cofundador, Asociación Transhumanista Venezolana
ATV: http://www.transhumanismo.org




1 user(s) are reading this topic

0 members, 1 guests, 0 anonymous users